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Teatro, duro teatro!

Como ya sabéis, y si no os pongo al día ahora mismo, todo el elenco de “Dos más Dos”, estamos girando por España, acercando la función a diferentes provincias de la geografía nacional! Las giras, si te las organizas bien, y te rodeas de buena gente, pueden tener su atractivo: conoces múltiples sitios entrañables, dónde puedes conocer y degustar la gastronomía típica del lugar, sueles bucear por las principales fiestas regionales y nacionales, pisas los escenarios mas importantes y también algunos de ellos pintorescos…pero qué pasa cuando te fallan las fuerzas…cuando un virus te atrapa, y te toca, no solamente viajar, sino darlo todo sobre las tablas…Pues esto me ha pasado en esta última plaza, Zaragoza, y os quiero contar cómo me he sentido y cómo me he adaptado puntualmente a esta vida del “payaso”: llorando y desvanecida por dentro, mientras reía por fuera.

Durante estas fiestas del Pilar, como no, una visita obligada para nuestra compañía, era Zaragoza! Recibí la noticia del bolo con muchísima ilusión y enseguida la idea de viajar en familia me asaltó a la cabeza; mi madre es Pilar, allí viajó junto a mi padre en su luna de miel ( hace ya casi 50 años) y en la Basílica misma amarraron por aquel entonces un candado para forjar su amor, que allí debe permanecer impasible al paso del tiempo.

Pues ya está, blanco y en botella! A ese bolo me llevaba yo a la familia al completo sin falta! Los que me conocen saben que me cuesta despegarme de los míos, y ésta era un excusa perfecta para vivir parte de la gira juntos, y regalarle a mi madre algo, a disfrutar por todos!

Encontré un piso precioso, la verdad…un loft muy cómodo para que la nena campase a sus anchas, y cerca del centro ( sin estar totalmente en el meollo), para poder así recorrer Zaragoza a pie y embeberse de la ofrenda, el ambiente festivo del tubo y los paseos por la Basílica y sus calles peatonales!

Pantalón vaquero de Wrangler y camisa de Anonyme

La verdad que finalmente todo resultó de diez…pero no fue así en el arranque! La noche antes de partir, toda la familia al completo, niña incluída, nos pusimos enfermos…pero malos malos eh…el típico virus estomacal, que sólo dejó impune al perro!

Empezó la niña, vomitando tímidamente el desayuno…la justificación inicial fue siempre la misma: “vaya, algo le ha sentado mal!”. Pero ya por la tarde se le unieron mis padres,  mi chico y yo de noche… y llegados a este punto, no sabíamos ya quién debía cuidar de quién…estaba claro, que las pocas fuerzas que nos quedaban era para atender a la niña, que dicho sea de paso, fue la primera en sanar.

El caso es que tras una noche horrible, con tiritona, malestar, visitas al baño constantes, y dolor de cabeza ( no sólo por el virus, sino por la angustia del viaje y el trabajo que me esperaba al día siguiente), la mañana no se presentó mucho mejor… Debíamos viajar por la mañana, pero ese tren tuvo que ser por supuesto cancelado…ni mi padre se mantenía en pie…a dónde íbamos el resto! La verdad es que mi madre, que es imbatible, era la que mejor se encontraba con diferencia y gracias a encargarse ella  de Maia durante la mañana, yo pude reponer ligeramente de la angustiosa noche…pero para viajar no estaba…se me doblaban las piernas como Bambie recién nacida…y sin poder tenerme en pie, cómo enfrenarme a un viaje, con un bebé de meses y sobretodo a una función con un ritmo de vértigo!

Ya a mediodía, el tiempo para emprender el viaje se acababa…los trenes iban pasando, tenía que tomar decisiones….y la palabra “suspender” acechaba mi cabeza, cómo si de la sintonía de una peli de terror se tratase. Los que nos dedicamos a esto, sabemos que esa es la última opción que nos interesa barajar: había 700 entradas vendidas ya y mucha gente desplazada a Zaragoza, con la ilusión de poder disfrutarnos!!! Faltar al trabajo en nuestra profesión como actores de teatro es una faena… al menos así lo vivimos nosotros! “Sólo” difundimos cultura y fomentamos el entretenimiento de muchos, no salvamos vidas, pero la idea de suspender nos aterra a todos…qué pasará ahora con las entradas? cómo reaccionará la gente? lo entenderán? volverán otro día? Y aunque lo primero debemos ser siempre nosotros mismos, el hecho de no tener un sustituto disponible para ti, nos convierte en indispensables, para que una función se lleve a cabo.

Camisa y vaquero de Desigual

Cómo veis, la presión que tenía encima era mucha, y eso tampoco ayudaba a mi recuperación milagrosa. Agotando el último cartucho, solicité la asistencia médica a domicilio, y el profesional que me atendió, al que desde aquel día respeto y venero, decidió acertadamente ponerme un par de banderillas en la cacha, buscando un pócima que resucitase mi estómago y mi alma. La idea no me gustaba mucho, pero muchas opciones no me quedaban ya! Eran las 15h de la tarde y el último tren que podía coger, si quería llegar a tiempo para la representación, era a las 17,30!

Lo cierto, es que por arte de magia, a la hora conseguí ponerme en pie sin tambalearme…no sé si fueron las inyecciones, mi cabezonería, o el apoyo de toda mi familia a la que le debo todo (mi chico incluído )…pero el caso es que, a falta de 10 minutos para las 17 h, decidí viajar y enfrentarme a aquella tarde de teatro!

El viaje fue duro, todos estábamos aún bastante perjudicados, y Maia, tal y como le corresponde a esta edad, no paró mucho quieta durante el trayecto…

Al llegar me fui directa al teatro, dónde tengo que decir que todos mis compañeros, y regidor incluído, me mimaron lo imposible para que me encontrase algo mejor dentro de mi estado…os debo una, compañeros! Con el estómago completamente vacío salí a escena…las risas no tardaron en llegar…y precisamente creo que ese fue mi alimento para llegar con algo de energía al final de la representación!

Qué duro es hacer comedia cuando los problemas personales o tu propio estado de salud, se quejan en silencio! Todo acabó bien, con la ovación esperada…mientras yo sólo pensaba en meterme en la cama…no sin antes dormir a un bebé, al que le cuesta coger el sueño lo más grande! Lo bueno es que tras una noche reparadora, aunque acompañada por un intenso dolor de cabeza hasta bien entrada la madrugada, nos despertó un día de sol, dónde nuestros males habían desaparecido en gran medida…

Camiseta de Mekkdes

Así que, con la pañoleta de las fiestas al cuello, y algo menos de energía que de costumbre, estábamos dispuestos a recorrer Zaragoza…dónde todo acabó mil veces mejor, de lo que había  empezado!

 

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13 Comentarios

    1. El esfuerzo fue grande, pero el modo en el que me arroparon mis compañeros y regidor, no hay dinero que lo pague! Eso, y la acogida del público, la verdad es que ayudó bastante!

  1. Que chulo este post!!!
    Así nos sentimos nosotros hace 3 semanas;menos la perrina,el resto de la familia con un virus como en la vida tuve…ya no eran los vómitos;era 1 dolor horrible en el estómago que no se calmaba con nada.
    Me alegro de que al final saliera todo genial,porque así pude ver la obra(mejor aún que lo que la esperaba).
    Gracias María;espero que en mi ciudad te encontrases como en casa…y que vuelvas cuando quieras para que la enseñes a Maia sin tanta gente…eres genial!

    1. Pobres!! Qué mal se pasa! Me ha encantado Zaragoza y sus fiestas!! Hemos estado muy gusto, la verdad!! Y lo del virus, pues un mal sueño…pero solucionado ya! Gracias por acompañarnos!! UN besazo!!!

    1. La verdad es que es una obra de las que se disfruta enormemente mientras se interpreta!! Muchas gracias!!!

  2. Chapaeu María! Fuimos a veros toda la familia en vuestra ulima función del domingo 15 y no paramos de reír. La recomiendo a todos, van a pasar un rato fantástico y gracias por hablar así de mi ciudad a la que tanto quiero. Mil besos y hasta cuando quieras guapa 😍😘😘

  3. Gracias por salir a escena y hacernos disfrutar como lo hicisteis! Pasamos un rato estupendo! El reparto…de 10! Tendreis que volver a Zaragoza para disfrutarla al 100% 😝😝 Un besazo!

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