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Preparados para Maia y sus expresiones artísticas en los cristales de casa!!!

Ya han pasado 15 meses del nacimiento de mi hija Maia, y aunque hemos podido elegir no llevarla a la guarde de momento, en casa no cesan: la estimulación temprana, las canciones y cuentos improvisados  y las múltiples actividades para el desarrollo de su motricidad….el  problema es que tanto estimular, y tanto “probar”, da rienda suelta a la creatividad de la pequeña….y así lo sufren nuestros cristales…

Vengo de una saga de maestros: mi abuela materna, cuatro de mis tíos, mi madre, mi padre, mi hermana, mi cuñado…y seguro que me dejo alguno; y la pasión por la enseñanza que he vivido en mi casa desde niña y mi propia pasión por los niños, me empujaron casi sin darme cuenta a diplomarme en magisterio….hace ya unos….unos años jajaja

En mi casa, las tardes al lado de mi madre, resultaban la mar de divertidas…su horario de maestra y su vocación por enseñar, me permitía estar a su lado todo mi tiempo libre…tanto era así, que llegaron a apodarme en el barrio como su “pegatina”. Unas tardes las dedicábamos a hacer murales temáticos ( la Navidad, una estación del año…), otras a probar nuevas técnicas ( por ejemplo pintar con los dedos), otras nos inventábamos obras de teatro y o bien a través de títeres o disfraces, las poníamos en pie…en fin, que la tele poco se encendía en mi casa! Algo del mítico “Barrio Sésamo” y para de contar.

Supongo que ahora, como madre, tiendo a reproducir lo vivido y me encanta jugar con Maia a todo lo aprendido y todo lo que se me va ocurriendo por el camino…aunque en realidad yo juego tanto como ella. Tiro de mi archivo personal, de mi imaginación y la suya, y también de un libro de cabecera que me gusta: “100 actividades Montessori para hacer en casa”. Además, recientemente he leído un libro de la pedagoga CATHERINE LECUYERE, “Educar en el asombro”, que refuerza la idea de educar de dentro a fuera, partiendo del interior y naturaleza del niño…menos pantallas de ordenador  y teles, y más educar en un entorno natural y seguro, sin sobreestimular, sin que los hitos a alcanzar sean el objetivo final y acompañando al niño en su proceso, para reforzar su autoestima y su necesidad de sentirse seguro durante su aprendizaje.

Pues bien, la tarde de la que os hablo empezaba como otras muchas; tras la larga siesta de la pequeña y la no tan larga cabezadita de su madre, nos dispusimos a merendar…aún quedaban muchas horas para finalizar el día, y con todo lo que Maia se mueve, y lo mucho que le gusta comer, las meriendas no se perdonan: frutita, yogur, y si acaso alguna galleta no muy grasa, para afrontar una tarde llena de actividad. Maia acababa de pasar un catarro, y la temperatura fuera y la humedad de aquel día, no incitaban a salir al parque, así que decidí probar con alguna actividad creativa y divertida para aquella tarde lluviosa. Y recordando lo mucho que pinté al lado de mi madre, pensé en sacar las pinturas de dedos! Debo admitir, que no por mucho practicar, me llegué a convertir en una gran pintora, de hecho no se me da nada bien, pero lo mucho que disfruté, no me cabría en un solo post.

 

 

Las pinturas de dedos ayudan a los niños a desarrollar su motricidad fina y su creatividad, y el hecho de probar texturas nuevas con sus propias manitas, les resulta tremendamente atractivo…y no iba a ser menos para la pequeña Maia. Después de forrarla con un gran mandilón, y tras proteger la mesa, nos pusimos a ello…No soy una histérica de la limpieza, pero si intentamos que la casa se mantenga lo más limpia posible…primero porque es el refugio y campo de juego de la pequeña y segundo, porque resulta más fácil educar en el orden y en la limpieza, cuando predicas con el ejemplo! A todo esto, Momo nos observaba tras el cristal de la puerta de la cocina, porque pinturas de dedos para niños y perros cerca, no casan bien, lo digo por experiencia.

El caso es que disfrutamos de lo lindo, yo la primera, y todo transcurría sin incidentes…pero….porque siempre haya un pero, cuando llevábamos tantos murales como para forrar una pared, llamaron al timbre…y después de decirle a Maia: “mamá viene ahora!”, me dispuse a abrir…esperaba un paquete importante….Bien, cuando regresé y no vi a la niña pintando en la mesita baja en la que desarrollábamos la actividad, me temí lo peor…juro que fue cuestión de minutos, pero le sobró tiempo para dar rienda suelta a su creatividad sobre uno de los cristales del salón…Madre mía!!! Casi me da algo!! Pero cualquiera le reñía…al fin y al cabo ella aún no sabe lo que hace, y os juro que estuve a punto de guardarlo para el recuerdo, pero me parecía excesivo….pudiendo guardar sus dibujos en papel, por qué dejar aquello plasmado en el cristal…además, si la niña veía aquel grafitti cada día, quizá se animase a dedicarme más.

 

 

No sabía por dónde empezar a limpiar, ni cómo hacerlo…por suerte, hacía poco me había hecho con una Kärcher y esa fue mi solución…el final de mis males! Si esto me llega a pasar hace años, ya me veo con el cubo, los  trapos, el limpiacristales y papel de periódico a granel, para tratar de eliminar, no sin mucho esfuerzo, aquella “obra de arte”!…Pero con los avances de la tecnología, pude ahorrarme tiempo y un seguro agotamiento de muñeca, de tanto frotar! La verdad que con la Window Vac lo pude limpiar en un abrir y cerrar de ojos, sin esfuerzo…si hasta recoge las gotitas que se generan…así que , adiós chorretones!!! Se me han quedado como nuevos…pero literal! Que casi le tuve que dar las gracias a la niña, por haberme regalado la pintada… hasta que al angelito se le ocurra volver a deleitarme con su arte.

 

 

Así que ya sabéis…a jugar mucho con los niños y sin miedo…porque en caso de accidente, ESTAMOS PREPARADOS PARA LO QUE VENGA!

 

 

 

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10 Comentarios

  1. Yo también tengo la Karcher para los cristales y es casi mágica¡ Con dos niños en casa ya no me preocupo de las huellas que puedan dejar, estoy de acuerdo contigo en que eso es lo de menos, que jueguen y disfruten!

    1. Oh!!! Mi Viguiño!!! un abrazo!!! y mucho ánimo para esos momentos tan duros que nos han tocado vivir, con esos incendios acechando!

    1. A mí no me “encantaron” mucho al principio!! Pero luego reconozco que tenían su aquel!! Besitos!

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