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MOMO, EL FIEL COMPAÑERO DE MAIA

Desde que supe que estaba embarazada, una de las miles de preguntas que rondaban mi cabeza, giraba en torno a Momo: se adaptará a la llegada de la niña?, tendrá celos?, le robará continuamente sus juguetes?…Por más que que le daba vueltas a cuál sería la relación entre ambos, jamás llegué a imaginar que se convertiría en una relación plagada de cariño y respeto mútuo…así conviven ellos!…

 

Vestido: Carmencitas

 

Los primeros días, a nuestra llegada del hospital, Momo apenas se acercaba a nosotras! Hace tres años que se convirtió en mi fiel compañero, pero ese distanciamiento estoy segura de que no se debía a los celos, sino a la prudencia!…Creo que supo entender que era un ser pequeño y delicado, y que lo mejor, para no meterse en líos, era mantenerse al margen…al menos, de momento!

Pero Maia fue creciendo, y a las pocas semanas, los paseos eran necesarios para todos…para la niña, porque dicen que es conveniente cambiarles de aires; para mí, porque oxigenar la cabeza es vital, cuando no te separas de un bebé en todo el día y para Momo, que aunque tenía quién me lo bajase, estaba segura de que echaba de menos los paseos a mi lado!

 

Estilismo: Jersey OkyCoky y pantalón Wrangler

 

Al principio no fue fácil…Momo está acostumbrado a pasearme él a mí, más que yo a él…quizá mal hecho, pero en ocasiones él decidía hacia dónde ir y qué oler…y eso, carretando un carro con un bebé, era completamente inviable.

Poco a poco hubo que irle enseñando, a base de pequeños tirones y algún que otro miniatropello sin importancia, que ahora soy yo la que manda… llevamos una bebé a nuestro cargo, que por nada del mundo debería sufrir un tirón inesperado, ante por ejemplo la presencia de un perro cercano. Me ayudaba adelantarme a sus acciones, adentrarme en su cabeza perruna e intentar adivinar cuál iba a ser su próximo deseo e impulso: un papel en el suelo, una paloma…”cosas” que Momo no podría dejar escapar!

Ahora que Maia ya tiene los 15 meses cumplidos, y está enganchada al mundo parque, debemos repartir el tiempo de nuestras salidas: un ratito para que Momo corra y se desahogue tras sus múltiples pelotas de juguete, y un muchito para que ella trepe por toboganes varios. El mejor momento para ambos es cuando juegan juntos sobre el césped…y juro que ese no era el objetivo inicial! Suelo ponerle a Maia una mantita poblada por sus juguetes favoritos, para que se entretenga, y a Momo a dos metros de distancia tumbadito sobre la hierba…pues esta estampa no dura ni dos minutos…o él invade su manta, o ella le invade a él! Vaya dos!

 

Vestido: La Amapola

En casa, verlos interactuar, es la mar de entretenido! Maia cada vez está más grande y más despierta, y el perrito lo sabe, así que la busca constantemente para incluírla en sus juegos! Pero lo cierto es, que cuando no es él el que la busca a ella, es ella la que le persigue…se desenvuelve fenomenal a gatas, y no hay manera de que no compartan espacio. La cosa cambia ligeramente cuando a Momo le llega una de sus cajas mensuales de Patasbox, llenas de juguetes nuevos…ahí él decide no compartir, y se esconde para disfrutarlos a solas, pero Maia es más hábil y siempre lo encuentra…así que no le queda más remedio que jugar con ella.

 

Los paseos que menos me gustan, son las visitas al centro de Madrid, para lo cual Momo nos espera en casa! Me gusta que la niña se acostumbre poco a poco a caras nuevas, luces y ruidos ( no muy agresivos), para introducirla paso a paso en el mundo que le queda por descubrir. Lo malo es la accesibilidad de Metro de Madrid…no son muchas las estaciones que la contemplan y más de una vez me ha tocado colgarme a Maia en el saquito de porteo y plegar el carro…suerte que puede hacerse de forma suave y sencilla, porque con la niña colgada cual marsupio, todo se hace más difícil.

 

Me encanta ver como Maia y Momo crecen juntos, como interactúan cada vez más y como se respetan y miman mutuamente…así ella puede enriquecerse del privilegio que yo no pude, como es disfrutar de la compañía canina desde bien niña. Cuánto nos dan los animales y qué poco nos piden!

Bueno, pues hasta aquí el post de hoy! Mientras Maia duerme en su silla y Momo juega con sus coloridas pelotas, os escribo feliz a la sombra de un árbol, disfrutando de esos pocos minutos que me quedan al día, para mí!

 

 

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18 Comentarios

  1. ¡Me alegro un montón al ver como se han integrado los dos! Me entriste mucho cuando veo que alguna gente al tener hijos, se deshacen de sus perros dejándoselos a algún familiar. Yo todavía no tengo niños, pero sí tengo perro, y me parece impensable, lo echaría de menos! Además como tú dices, para Maia será taaan enriquecedor! Disfrútalos mucho, hacéis una familia preciosa! Un beso grande desde tu terriña!!

    1. Momo es uno más!! Y así se le trata! Abandonarlo no entraría nunca entre mis planes! Pobrecito él!! Y yo!!

  2. Me encanta ver como se complementan el uno al otro y por lo que dices que no pueden estar el uno sin el otro .. Creo que es muy bueno para los niños crecer con un amigo de cuatro patas.
    llevo desde niña siempre con perros en casa y creo que si en algun momento no tuviera no seria yo ,te aportan mucha felicidad y consiguen que te animes a salir de casa cuando tienes un mal dia y es lo que menos te apetece .. Te aportan mucho ,no entiendo como aun hay gente que los abandona .. Un beso maria

    1. YO siempre quise perro de niña, y no pude cumplir mi sueño…pues ahora, de alguna forma, lo cumplo a través de los ojos de Maia!

  3. Holaa..mw encanta..yo tambien tengo una pekeña de 14 meses y a mi Duki con tres añitos…mis principuos no fueron faciles ..ya k debido a mi cesarea y a una infeccion me recomendaron alejarme de mi perrita….recuerdo k lloraba cada dia exandola de menos…a los 40 dias volvio a casa…pero no keria nada conmigo…estaba triste..no se acercaba a mi…lo pase realmente mal…parecia como si sis ojos me dijeran..”mami…me has exado de casa…no te kiero”….poco a poco fue volviendo a ser kien era…ahora no esk sean grandes amigas…pero juegan entre ellas….pero sigo viendo en sus ojos…mi mama es mia jiji😄😄

    1. A Momo también le costó acercarse a nosotras cuando volvimos a casa, pero creo que era más por respeto y por miedo a hacerle daño a algo tan pequeño…pero ahora ya, inseparables!!!!

  4. Que bonito y entrañable resulta verlos, lo mejor del mundo poder disfrutar de tu perro con toda la familia, ya que al final es un miembro más. Felicidades por tu blog. Moita sorte!

    1. Muchas gracias por leerme!! Un placer!!! Y sí, la verdad es que Momo es desde el primer día, uno más de nosotros!!!!

  5. Maria que bello es que crezcan con un animal cerca mi niño le llama su hermana de 4.patas y se nota el niño que no crecio junto a un animal al que si.se hacen mas empaticos hacia las personas y los animales mi hijo ama a todos los animales y bichos incluidos todos son mira ama que monada!!!!asi que maia y momo seran los mejores hermanos y amigos no hay paseo por ciudad que sustituya la salida todos juntos.

    1. Disfruto mucho viendo lo muchísimo que se quieren y se respetan, la verdad! Da gusto!!! Ojalá este con nosotros un montón de años!!!

  6. Que grande está Maia y que piernotas tiene, se vé que come bien, eso es una maravilla. Y Momo es un bandito porque hay perros que no le gustan lo niños, es una suerte que se lleven tan bien. Felicidades.

    1. Son súper amigos! Se llevan como hermanos…Momo ejerciendo de hermano mayor, con muuuuucha paciencia…pero son inseparables!

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